junio 10th, 2008
Es impresionante lo mucho que puedes disfrutar de una tarde en compañía de tus AMIGAS, y si hace tiempo que no las ves (mal hecho) parece que quieres absorber de ellas todo el tiempo que ha transcurrido desde la última vez.
Ríes, lloras, compartes, charlas, recuerdas, e incluso puede que aparezca OSHO en algún momento (acertando de pleno). LLegas a casa con las pilas renovadas y con una ilusión y alegría que te impulsa a seguir.

Ha sido una muy buena tarde.
Mil besos a María y Pipi.
PD: Carmen, no me olvido de ti, los mil hay que repartirlos.