Todos los libro tienen su “particular historia”, por un motivo u otro recuerdas algo de cada uno de ellos y llegan a tus manos por diversas vías, haciendo que pases unos momentos ausente de la realidad.
En este caso, “El niño con el pijama de rayas” llegó a mis manos gracias a mi Tía Chus, que tiene la buena costumbre de regalarme algún que otro libro (me conoce bien).
Uffff, que contar de esta gran historia? cómo resumir en pocas palabras mi particular experiencia durante y tras la lectura de éste “pequeño-gran” libro?… Amargo, dulce, crudo, fantástico, infantil y adulto a la vez…
Es impresionante como puedes meterte en la piel de un niño de 9 años y contemplar la realidad de una forma distorsionada, pero preferible a la crudeza del momento descrito. !Como me gustaría ser tan inocente y obviar detalles de este mundo que nos rodea y que en ocasiones hace insoportable hasta respirar! ! Que sencillo sería si todos facilitásemos el día a día!
Propuesta para el futuro: Intentar volver a la inocencia y obtener el jugo positivo de todo lo que me rodea, desechando los problemas que no pueden ser solucionados por mi o se escapan de mi alcance.
Más que recomendable
