Que no siete vidas….
Ha sido impactante pasar de un Will Smith encarnando al Príncipe de Bel Air, a disfrutar de todo un actor encarnando a Tim Thomas.
Una vez más hay algo que consigue que replantee mi manera de pensar.
Cuando lo tenemos todo siempre nos hace falta algo más y nunca disfrutamos de ello al 100%, ¿por qué?. Pues sinceramente, porque somos egoistas por naturaleza.
Siempre encontramos un detonante que nos haga sentir tristes, pequeños, feos, inseguros, perezosos… Y cuando algo malo ocurre !Zas!!! te das cuenta de antes no todo era tan malo como lo veíamos y sentíamos. Que idiotez que tengamos que darnos golpes para entender que lo bueno está ahí, ahora, en una sonrisa, en un día de nieve, en una discusión con reconciliación, a la salida del trabajo, en el trabajo… en fin, a tu alrededor.
No todos podemos dar un giro drástico a nuestra vida ni penar por todos nuestros errores, pero si podemos empezar a sentirnos bien con lo que tenemos y tendremos, con el momento, con el AHORA.
La peli: Muy recomendable.
