No ha sido un libro más.
Realmente he disfrutado de cada uno de sus capítulos. Me ha acompañado en unos cuantos viajes (a pesar de su tamaño). Es entretenido y de alguna manera consigue engancharte.
Encontraba huequitos en cualquier momento del día para acompañar a Caris, Merthin, Wenda…
No se trata de una única historia, sino de varias que se entrelazan de una u otra manera con el transfondo de la Catedral, el Priorato, el amor y el odio, vividos en una época medieval.
Disfruté de la primera parte (Los Pilares de la Tierra) en mi segundo año de carrera, y en algún momento conseguí crispar a mi amiga María, ya que me escabullía a la cama para poder leer hasta bien tarde.
Creo que me ha gustado por el gran tiempo transcurrido entre la primera y segunda parte. No consigo recordar la historia de “Los Pilares” y por ello no he podido compararlas.
Cada libro es diferente.
Bastante recomendable.
