Por tener una familia, por tener una casa, por tener un trabajo, por tener salud, por tener amigos, por tener una hija preciosa, por tener un marido impresionante, por poder reir, por poder ……
Este fin de semana un pequeño comentario ha hecho que recapacite , valore y sopese:
“nunca me quejo y es por algo”
Y es verdad, nunca se queja, siempre sonrie, se conforma pero no es conformista, lucha por lo que quiere, cuida de lo que tiene, anima a disfrutar, se preocupa por hacer feliz a quien le rodea.
Todo lo hace de una manera sutil y tranquila, sin ruido, lenta pero eficazmente.
Soy afortunada porque esta persona esté a mi lado, el resto viene rodado…
De un tiempo a esta parte he notado (y también me han dicho) que estoy volviéndome insoportable.
Irascible, quisquillosa, triste, inapetente….vamos, toda una joyita. Se hace “insoportable” en determinados momentos compartir un rato agradable a mi lado.
Será por los nervios, el estrés, el agotamiento, el sentimiento de soledad, el cambio radical que ha dado mi vida, pero no logro acostumbrarme y en ocasiones me derrumbo arrastrando conmigo a quien me rodea.
Como no me gusta esta situación ni el “nuevo yo” que he creado, he decidido ponerle punto y final para valorar sólo lo importante y disfrutar de todo aquello que me hace feliz.
No es cuestión de “autoflagelarme”, ya que todos tenemos nuestros momentos, simplemente es que a mi no me gusta como soy ahora y que tengo muy claro como si me gustaría ser.
Objetivo: Simplemente ser Feliz, seguro que lo consigo