La Navidad se echa encima y al igual que el año pasado no he comprado ni un sólo regalo. Nunca antes me había ocurrido nada igual, yo, que presumo de organizada y metódica…
Ahora se me caen las cosas, rompo todo lo que se pone por medio, me golpeo, siempre voy corriendo de un sitio a otro, no me da tiempo a disfrutar de nada porque ya estoy pensando en lo siguiente..
En fin, que el caos y el barullo inundan mi vida y tengo que ponerle solución.
Decidida me he planteado una tranquila tarde de compras navideñas y relax. Justo lo que para otros sería terrorífico, para mi es una válvula de escape. Inexplicable pero real como la vida misma.
Además, este año es especial porque llevo en mi bolso la carta a los Reyes Magos de Irene (la he escrito yo, pero se que le encantará).
Seguro que llego a casa cargadita de bolsas y muy pero que muy relajada
Todavía recuerdo como si fuera ayer el momento en que nació, eran las 13:30 del 18 de Diciembre y en un empujoncito Irene llegaba al mundo
Ya ha pasado un año entero y ha sido el mejor de mi vida. Hemos vivido cada momento y cada situación como irrepetible.
Ahora nos hemos adaptado completamente a ser 3, y aunque los inicios fueron algo duros, no tengo ni un sólo mal recuerdo, sólo situaciones que juntos hemos superado y por las que me siento más que orgullosa.
Irene ha celebrado su cumpleaños rodeada de gente que la adora, hemos pasado un día estupendo y le han hecho muchísimos regalos.
Ahora, lo único que deseo es que sea feliz y disfrute de cada momento de su vida.
Habitualmente el mes de Diciembre se ha presentado un tanto agobiante, por unas cosas u otras siempre he deseado que pasara rapidamente. No es el caso de este año.
Ayer pude disfrutar de una tarde más que agradable en la mejor compañía posible. Hacía muchísimo tiempo que no estaba tan contenta mientras decoraba el árbol de navidad de mi casa.
Irene se comía las cintas, Juancho preparaba el adorno navideño para la guarde (puso todo su empeño…) y yo ponía bolitas a diestro y siniestro mientras nos reíamos y disfrutabamos juntos.
El resultado:
Entre unas cosas y otras nunca he disfrutado plenamente de una Navidad desde hace muuuuuuuchos años, y nada va a estropear ésta.
Se presentan unos días especiales cargados de actividades: Cumpleaños de Irene, Navidad, cena de aniversario, visita a Béjar, visita a Málaga, coche nuevo, amigo invisible, Reyes Magos, cenas con amigos, mazapanes, turrones, visita a Cortilandia… y muchísimas cosas que seguro llegan de imprevisto… estoy preparada para disfrutar todas ellas.