El pasado sábado, y gracias a que my sister nos hizo de canguro, mi maridito y yo pudimos salir a cenar al Restaurante “La Misión”, en José Silva 22.
Ya habíamos visitado el sitio con anterioridad, hace casi dos años. Irene estaba en la incubadora y Juancho y yo teníamos que hacer tiempo entre toma y toma. No disfruté de la cena ni un sólo minuto, lo único que tenía en mente era poder terminar para volver a ver a Irene.
En esta ocasión la eché de menos, pero disfruté muchísimo más de la velada. Ultimamente nos prodigamos poquito por estos sitios y creo que por ello el momento fue especial.
La comida estupenda, aunque bajo mi punto de vista el ambiente dejaba bastante que desear. Las mesas demasiado juntas y el “Club de Lectura” (señoritas de 50 para arriba estilo cacatuas) no paraban de vocear lo malos que eran los hombres…..
De todos modos, pudimos estar juntos, olvidarnos de toda nuestra rutina y de todos nuestros quehaceres diarios y disfrutar el uno del otro que de eso se trataba.
El sitio: Recomendable
